EL CACAO

EL CACAO “EL CEIBO”

Según un mito de los mayas, el ceibo es un árbol inmortal de los bosques tropicales. En la región del Alto Beni (Bolivia), una agrupación de productores de cacao llamaron “El Ceibo” a una cooperativa que crearon. Cultivado biológicamente, con métodos tradicionales y de excelente calidad, es el ingrediente principal del chocolate “Ciokaribi”, el producto de esta cooperativa.

El cacao se produce, sobre todo, en el continente americano y en África. El árbol del cacao puede alcanzar incluso los 10 m. de altura. Sus frutos tienen forma alargada y pesan hasta un kg. Una vez abierta la envoltura, se observa una membrana blanca que contiene unas 30 semillas de color morado. Después de la cosecha, las semillas desecadas se tuestan y se trituran. Después de este proceso se obtiene la pasta del cacao. A continuación, se extrae de la pasta la manteca y con lo que queda, se produce el polvo del cacao. El chocolate se fabrica a partir de la mezcla de la pasta del cacao, el azúcar y la manteca. En el cultivo de los árboles del cacao, los miembros de la cooperativa “El Ceibo” no utilizan productos químicos ni para la fertilización de la tierra ni para la eliminación de los parásitos.

LA COOPERATIVA “EL CEIBO”

En la década de los setentas, en el Alto Beni, una región de la Amazonía que pertenece a Bolivia, varios cultivadores de cacao decidieron crear una cooperativa para liberarse de la explotación a la que les sometían los intermediarios. Su objetivo era asumir en solitario la elaboración y la distribución del cacao que producían. En poco tiempo construyeron un almacén y un secadero, además de una sencilla fábrica pocos años más tarde. Era la primera vez que unos productores de cacao se atrevían a tal operación. La gran experiencia que poseían, los ayudó a desarrollarse muy deprisa. En 1985, la cooperativa tomó la decisión de vender el cacao que producía a través de la red del movimiento del comercio justo, la cual daba entonces sus primeros pasos importantes de desarrollo.

Hoy en día, El Ceibo produce en sus instalaciones de La Paz cacao en polvo, manteca y chocolate. También empaqueta y posee un mecanismo para la circulación de sus productos. Así, todos los pasos, desde el cultivo hasta la distribución se realizan por miembros de la cooperativa. Hay que señalar que los chocolates que produce El Ceibo no se parecen a los habituales chocolates europeos, puesto que la multinacional Nestlé ha comprado la patente de elaboración de este tipo de chocolate. De esta manera, cualquiera que quiera fabricar “el tipo europeo” de chocolate tendrá que pagar derechos a Nestlé. Y esto sucede en la mayoría de los países de Sudamérica.

En El Ceibo se concentran hoy alrededor de 800 familias de cultivadores de cacao que se agrupan en 37 pequeñas subcooperativas. Todos los productores poseen 12 hectáreas de tierra, de las cuales 8 se emplean para el cultivo. Cada pequeña subcooperativa cultiva cacao sólo en la cuarta parte de esta extensión. La tierra restante se utiliza para cubrir las necesidades alimentarias de sus miembros (frijoles, maíz, arroz) y la producción de limones. Se prohíbe el monocultivo puesto que altera el equilibrio ecológico, destruye la biodiversidad y debilita periódicamente el rendimiento de los campos.

La cooperativa paga a sus miembros tres veces más de lo que ofrecen los intermediarios. El dinero es transferido después de la venta del cacao y esto constituye un inconveniente frente a los intermediarios que pagan por adelantado. Las organizaciones de comercio justo pagan a la cooperativa un precio más elevado del existente en el mercado mundial. En la década de los noventas se ofrecía al Ceibo un precio medio de 1850 dólares por tonelada, mientras el precio comercial establecido rondaba los 1000 dólares. Este porcentaje añadido se canaliza en programas de los que se beneficia el conjunto de los socios y sus comunidades. De este modo:

· Se dan ayudas económicas a los alumnos para su escolarización.
· Se conceden seguros de enfermedades y de accidentes.
· Se subvencionan cooperativas de consumo a través de los cuales circulan todo tipo de “productos justos”
· Se compran camiones para el transporte y se realizan inversiones en la fábrica.
· Se cultiva un vivero de árboles de cacao, donde se ponen a prueba nuevos métodos de cultivo.
· Se impulsan programas agrícolas para la diversificación de cultivos, con el objetivo de limitar la dependencia respecto a un único producto de exportación.